I creo que estábamos buscando lo mismo y que los dos somos parte de una misma cosa. errante. con situaciones diferentes. y que en los límites pudimos encontramos. creo en las frutas del paraíso. creo en los mensajes de texto. creo en tus ojos cuando se incendian. soy una metáfora multiplicada e incoherente pero tengo que hacer cosas para modificar mi cielo. tengo que proteger la luna. subsidiar el sol. manejar el viento. soy un cíclico instrumento del destino. creo en todas todas todas las cosas que me decís y en tus movimientos. soy un estúpido & lunático incorregible pero a tu lado me veo mucho mejor. me veo bien. me veo bien cuando me mirás y cuando me ponés el pelo detrás de la oreja. creo en el pelo y creo en las orejas. los perros alargan sus hocicos para olfatearnos a ver si pueden descubrir el secreto que hay entre nosotros. la melodía detrás de nuestras voces. la danza de nuestras emociones. las mentiras delante de lo opuesto. la verdad de lo incierto. las letras de la...
con las ovejas descarriadas y negras como el cáncer con los inútiles & los vagabundos marginados atorrantes con el enfermo psicótico y el asesino y el dueño de la ira con el loco & perezoso insensato & desquiciado sin razón y sus tenedores para pincharlo todo con el poeta maldito & el humorista perverso e idiota con el pecador lujurioso incestuoso lleno de malos pensamientos insectos con el corrupto narcotraficante cobrador de impuestos intendente y el político agobiante & despiadado lleno de oro & plata & dinero maloliente con el pueblo miedoso del enterrador facineroso y cínico con el buscador de poder y el navegante pervertido de Internet con el místico & el hechicero & el brujo & el hereje pagano & el laico & el jefe religioso con el severo y el inescrupuloso gobernante lleno de riqueza ajena y el que coje con su hermana y acosa a su cuñada con el malvado y el violador que esconden su navaja en la carne para asaltar al gordo en e...
MI SOMBRA A veces pienso que el pueblo no existe, que es apenas un reflejo obstinado en mi memoria. Anoche, al doblar por la calle de tierra, vi mi propia sombra adelantarse, como si supiera algo que yo aún ignoraba. El viento movió las hojas con una precisión casi litúrgica. Entonces comprendí: cada recuerdo engendra un mundo, y cada mundo inventado insiste en volver a mí, reclamando su lugar y su identidad. Seguí caminando detrás de mi sombra, sin discutir. Después de todo, quizá ella sea la única que recuerda quién fui.
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