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20071127

evangelios

el hijo del carpintero #175

un muchacho judío carpintero que vivió hace aproximadamente unos 2.000 años y fue crucificado por las autoridades religiosas de su pueblo y condenado ignorantemente por los romanos por andar hablando y diciendo cosas extrañas a su época, que luego se lo tachó desde profeta, mago, salvador, mesías hijo del dios único en el que israel creía, hasta quién sabe cuántas cosas más, y que la iglesia edificada en su nombre luego modeló convenientemente su imagen construyéndola con seguridad, una inevitable imagen falsa y bastante fantasiosa de su vida y obra para obtener beneficios de todo tipo y controlar mejor la vida espiritual de las almas de este mundo…; ése muchacho hebreo que lo cambió todo, que la hizo bien, como mandado a hacerla, me regala cosas, cosas importantes, y yo me quedo sorprendido, admirado de que siquiera se tome la molestia de dirigirme su atención por un segundo de este tiempo, justo a mí, incompetente pecador flojo maldito y gruñón ser humano, sí, me regala cosas y quiere que todo el mundo lo sepa por eso me hace delirar así y decir cosas que a veces son contradictorias y me siento imbécil & caótico & sicótico, humillado ante mí mismo y los demás. y no me cabe duda de que es él quien me inspira porque según se sabe y siento yo en todos lados, es muy de él eso. por eso yo encuentro muy difícil la asociación religiosa, la católica y oficial sobre todo, que se le ha pretendido dar durante todos estos siglos, porque a mí me gusta creer en él como era, así, hombre dios hijo santo humano, lo que sea, él es quien era es y será. qué capo. era el mejor. y porque lo que alcanzo yo ignorante de mierda a entenderle me agrada y me reconforta tanto; y nunca me abandonó en la difícil vida y está en mí, lo siento en mí, lo puedo oír en mi corazón y en mi mente, y lo amo, y lo quiero a él también en el momento de mi muerte. me gusta darle gracias a él como nombre de todos, ser libre de creer en que fue un cristo, alejarme y acercarme inevitablemente según mi propia condición espiritual; me gusta creer en que se interesó por acercar a la tierra las cosas del cielo porque ése era su compromiso en su vida. me gusta creer que fue un artista, una persona fascinante e indomable que bajó un montón de data espiritual, que se identificó a pleno con la condición humana conectada con lo divino, lo cósmico, lo que no está en la tierra pero que puede inspirarnos y sorprendernos y, sí, salvarnos; que supo darse cuenta de que la fe es lo que te define al fin y al cabo, siendo un complejo e inestable engranaje que caracteriza esta experiencia humana tan ambivalente, basándose en la creencia de su dios o los dioses por los que se sientan los seres apoyados y guiados, y habiendo vivido a pleno el dolor, la angustia, la alegría y todos los sentimientos encontrados que un ser posee; que quizá murió frustrado y lleno de dudas y compasión por esta raza, tal vez convencido sólo de que donde sea que se dirigía había una fuerza superior, una fuerza padre, que le mostraba con gran sabiduría y misericordia una muerte fingida, simbólica, una muerte que llegaba sólo hasta ahí, hasta su cruz, su lecho, una muerte que no tenía ningún poder sobre el alma y el espíritu no humano, y eso quizá lo calmó en su trágico final y luego los demás que le siguieron alcanzaron sólo a ver una espina de toda la gran corona celestial y, confundidos, empezaron a querer resolver acá en tierra cosas que no son de acá y explicarlas lo mejor que se podía y escribirlas, queriendo tener la verdad, abriendo la conciencia un poco más, pero tal vez dándole al famoso y talentoso carpintero la responsabilidad, al no estar ya entre los vivos del mundo, de salvar y de regir y de hacer doctrina de paz y amor, cuando lo que él había estado buscando era justamente eso; y también dijeron que volvió acá desde la muerte y todas aquellas cosas. él es la palabra & el amor. pero a mí me cabe más la idea de un tipo que pensó la vida como un huérfano y la curtió así, enojándose, equivocándose y descubriéndose a sí mismo según se le iban revelando las cosas del padre en su propio espíritu, en su humor, arrepintiéndose, compadeciéndose de ello y de él mismo, y finalmente entregándose en un acto completo y sagrado para decir algo así como: bueno, vean, no sé si lo he conseguido del todo, pero aquí me tienen y hagamos la prueba y veamos que pasa, tengan fe en que ha sido no mi voluntad, ésta es la verdad que les digo; y si funciona, igual ya no estaré acá con ustedes pero lo celebraré desde mi nuevo lugar, puedo dejar así lo que les dije, pasé por aquí, recen por mí y hagan lo que es bueno como mejor les salga del espíritu. algo así, qué maestro. y en verdad te digo esto: un día volverán a cambiar las cosas a tu favor otra vez y se celebrará con todo. y olvidáte, yo voy a ser uno de los primeros en estar ahí como corresponde y te serviré en la copa y comeremos & beberemos y veremos, porque ahí veremos a los responsables de haber invertido las verdaderas palabras, acomodado las fechas y todo lo demás que hicieron sin consultar a nadie más que entre ellos. y si me encontrás masomenos digno, servíte de mí para lo que quieras, lo que quieras, en verdad; igual de todas formas nunca será suficiente en relación con lo que me has dado vos a mí.